El musulmán no debe ayunar de manera ininterrumpida, es decir sin dejar al menos un día entre sus ayunos, pues, de hecho, se alienta a que se realiza el ayuno voluntario un día y al siguiente no ayunar, y así sucesivamente, excepción de los días en los que está prohibido ayunar, en el caso de que coincidan con esto.
Los musulmanes que se encuentran realizando la peregrinación mayor no deben ayunar el día de ‘Arafah, pues el Profeta comió ese día y las personas le vieron hacerlo, además de que comer fortalece al peregrino para su adoración y súplicas durante ese día tan especial.
En torno a los días de la semana, se desalienta ayunar el viernes solamente, a no ser que coincida con el día de ayuno para quien lo hace cada dos días; ya que el Profeta Muhammad -La Paz y las bendiciones de Dios sean con él- decía:
“No ayunen el día viernes, a no ser que ayunen también un día antes o un día después de él”.
Y, a su vez, se desalienta a ayunar el día sábado solamente, a no ser que coincida con un día que normalmente ayuna el musulmán, pues el Profeta dijo:
“No ayunen el día sábado sino es un día obligatorio”.
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