Muchos se preguntan qué sucede cuando el musulmán o la musulmana no están capacidad de realizar el ayuno y en qué casos eso es válido desde la legislación islámica, ésto se verá en los varios casos comunes.
1. El enfermo
El primero de estos casos en los que el musulmán o la musulmana pueden romper su ayuno o no realizarlo es posiblemente el más común: el de la persona enferma durante el mes de ramadán, pues ¿debe ayunar o debe parar su ayuno y realizarlo luego de este mes?
Al enfermo le es posible comer durante los días del mes de ramadán, bajo ciertas condiciones; entre ellas, cuando la enfermedad aumenta o se complica al realizar el ayuno, así pues, cuando un enfermo teme que su enfermedad se agravará al realizar el ayuno, o se le dificulta extremadamente realizarlo por ella, puede parar su ayuno durante ese día, o varios días.
Pero sí con el ayuno su enfermedad aumentará de tal manera que le pueda llevar a la muerte o una enfermedad mayor, entonces dejar de ayunar es obligatorio para esa persona.
Pero el caso de las enfermedades leves o pasajeras como, por ejemplo, un dolor de cabeza, una gripe, un dolor fuerte, un dolor de dientes no son causas que lleven a dejar de llenar ese día.
Así pues, que si un enfermo puede tolerar el ayuno, bien sea por recomendación médica o por conocimiento de su condición física, debe realizar su ayuno obligatorio durante el mes de ramadán y no tiene excusa para dejar de hacerlo, por el contrario, tendrá recompensa por ello.
Deja una respuesta