La divulgación ha sido la tarea de los Profetas (as) y de sus seguidores, pues ella protege la humanidad de la destrucción y la corrupción (حفظ الأمة من الهلاك), una tarea que continuará hasta el día del juicio.
Por lo tanto, es necesario para el divulgador conocer y practicar aquello a lo que invita ya que la divulgación fortalece e incrementa de la fe mediante la puesta en práctica, los actos de adoración y las recompensas del musulmán y la musulmana se convierten en las mejores maneras para acercarse a Allah, quien ha honrado a los Profetas y a los enviados con la tarea de la divulgación.
Por ello se hace necesario el seguimiento del camino delineado por los Profetas (as) para el avance de la religión, si bien pueden utilizarse nuevos medios e instrumentos cumpliendo las condiciones de la legislación islámica para cada caso. Por lo tanto, los nuevos medios de divulgación como la Internet y las redes sociales en especial pueden convertirse en instrumentos para la adquisición del conocimiento islámico o instrumentos de Shaitan para desviar a las personas y alejarlas del Islam y del comportamiento islámico. Por ello debe utilizarse cualquier medio con mucho cuidado y siempre con la asesoría de personas de conocimiento de la legislación islámica y de conocimiento específico en tales medios.
La finalidad de la divulgación es alcanzar el nivel más alto en el paraíso, que también poseen los Profetas (as), los sabios y aquellos que incitan al bien, entre los siervos que Allah ha aceptado sus obras de adoración. Ha dicho Ibn al-Qaīm al respecto:
El llamado hacia Allah es el más alto, importante y mejor de los rangos del siervo.
La divulgación posee una recompensa enorme (أجرعظيم), de hecho el Profeta (saus) indicó tal recompensa al indicarle a ‘Alī ben Ābī Ṭālib el preciado tesoro (كنز عظيم) de la guía al Islam:
«لأن يَهْدِيَ الله بِكَ رَجُلًا وَاحِدًا خَيْرٌ لَكَ مِنْ حُمُرِ النَّعَم» متفق عليه
“Si Allah guía mediante ti a una persona es mejor para ti que la riqueza más preciada”, relatado en Buḫari y Muslim, hemos traducido “la mejor riqueza” pues el ejemplo del Profeta conduce a tal.
Sobre esta tarea ha dicho Ibn al-Qaīm:
«تبليغ سنته إلى الأمة أفضل من تبليغ السهام إلى نحور العدو؛ لأن تبليغ السهام يفعله كثير من الناس، أما تبليغ السنن فلا يقوم به إلا ورثة الأنبياء».
El hacer llegar su tradición –es decir la tradición del Profeta– hacia la comunidad es mejor que hacer llegar las flechas a los territorios del enemigo, puesto que muchas personas pueden hacer llegar las flechas, pero sólo los herederos de los Profetas pueden hacer llegar las tradición de los profetas.
Ma sha Allah