Él es Quien creó para vosotros todo cuanto hay en la Tierra, luego se propuso la creación del cielo e hizo de éste siete cielos [superpuestos]; y Él es conocedor de todas las cosas. (2.29)
Interpretación:
Él (hūa), es decir Allah –exaltado sea– es el único Creador –exaltado sea– de lo que hay en la tierra (mā fīl-arḍ) de las bendiciones de las que se benefician los seres humanos y luego creó los siete cielos (sab’a samāūāt), creación de la cual tiene pleno conocimiento (‘alīm).
Esta creación es propia de la compasión y misericordia divinas para el beneficio, deleite y respeto humanos.
En esta aleya se encuentra una prueba de que en principio (aṣl) las cosas que han sido creadas son permitidas (ibāḥah) y puras (ṭahārah) para su aprovechamiento; tal como dice Allah –exaltado sea– en su Libro:
Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras criaturas. (17.70)
Allah creo todo cuando existe en la tierra y en los cielos. Una creación llena de misericordia y compasión divinas para el deleite, beneficio y respeto del ser humano.