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Instituto Alif

Estudios Islámicos y de Lengua Árabe (Cursos Online y Gratuitos)

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Uno de los retos en el Sagrado Corán (2)

Y albricia [¡Oh, Muhammad!] a los creyentes que obran correctamente que tendrán como recompensa jardines por donde corren los ríos. Cuando vean los frutos que allí se les sustentan dirán: Esto es lo que nos fue proveído anteriormente, pero sólo serán similares en apariencia. También tendrán esposas puras, y morarán allí eternamente. (2.25)

Interpretación:

Allah –exaltado sea– ordena al Profeta dar una buena noticia (bashir) a los creyentes (al-ladhina āmanū) que realizan obras de bien (‘amilū aṣ-ṣāliḥāt), una noticia que les llenará de felicidad, pues tendrán en la otra vida paraísos (ŷannāt) sorprendentes por los cuales correrán ríos (taŷri min taḥtiha al-anhār) debajo de sus mansiones y árboles para abrigarse en su sombra.

Allah –exaltado sea– les dará (ruziqū) todos los tipos de frutas deliciosas (thamarah) y dirán: hemos recibido ese tipo de fruta anteriormente (min qabl) pero al probarla notarán que su sabor es nuevo a sus paladares a pesar de parecerse (mutashābiha) en su color, forma y nombre a lo que antes habían probado.

En el paraíso los creyentes tendrán esposas puras (azūāŷum muṭah-harah) que estarán limpias de impurezas, como la menstruación y la orina tal como ellos lo serán; en él estarán eternamente (hum fiha ḫalidūn) disfrutando.

Luego de recordar el castigo para los incrédulos, Allah –exaltado sea– menciona la recompensa para los creyentes que han realizado obras virtuosas (al-a‘māl aṣ-ṣāliḥāt), tal es una de las formas en que Allah reúne entre el amor (tarġīb) y el temor (tarhīb) de quienes creen con sus corazones  y obran con sus cuerpos, confirmando su fe con obras virtuosas [y no llenos de palabras vacías].

Tales jardines están repletos de árboles grandiosos, frutas finísimas y dan una gran sombra con sus ramas, alimentados por ríos que corren libremente y llevan agua, leche, miel y bebidas embriagantes específicas del paraíso [lo que conocemos en este mundo es totalmente diferente a la realidad del paraíso, y sólo sus nombres son semejantes].

Luego de mencionar lo que ha sido preparado para los incrédulos, Allah –exaltado sea– presenta la situación en que se encontrarán los creyentes en Allah –exaltado sea–, en sus ángeles, libros y Profetas –la paz sea con ellos–, quienes han llevado bien sus acciones y sus palabras. Ha dicho Mu‘adh: “las buenas obras son las que se encuentran cuatro asuntos: el conocimiento (al-‘ilm), la intención (an-nīiah), la paciencia (aṣ-ṣabr) y la sinceridad (al-iḫlaṣs)”.

Según Muyāhid, los creyentes, al ver las frutas de tales jardines, dirán que son semejantes a lo que conocieron en el mundo terrenal, pero tal como ha dicho Ibn ‘Abbas ellos: “semejantes en su color pero diferentes en su sabor”, así mismo ha dicho “no hay en el paraíso nada de lo que se encuentra en este mundo (dunīa) sino sus nombres”, es decir, aunque tengan los mismos nombres lo que existe en ambos mundos es diferente.

Así mismo, entre las esposas que se encuentran en el paraíso para los creyentes existen ḥuries y existen humanas, si bien ambas tienen el mismo nombre de esposas (azuāŷ), todas purificadas de los fluidos como la menstruación y la orina o cualquier otra impureza física.

Los creyentes estarán eternamente en tales jardines, es decir, no morirán ni saldrán de ellos.

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