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Instituto Alif

Estudios Islámicos y de Lengua Árabe (Cursos Online y Gratuitos)

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La depravación en la tierra ¿Quiénes son los corruptores?

Cuando se les dice: ¡No corrompáis en la Tierra! Responden: Somos nosotros quienes procuramos establecer el bienestar en ella. (2.11)

Interpretación:

Se les aconseja desistir de la depravación en la tierra (lā tufsidū fi al-Arḍ), la incredulidad, los pecados, la revelación de los secretos de los creyentes y el apego a los incrédulos, a lo que responden mintiendo y argumentando: pero si nosotros somos quienes buscamos mejorarla (innamā naḥnu muṣliḥūn).

Si se les prohíbe a los hipócritas llenar la tierra de corrupción, es decir de incredulidad (al-kufr) y pecados, tales como revelar los secretos de los musulmanes a los enemigos, ellos dirán que lo que hacen no es dañino sino, por el contrario, es beneficioso, manipulando las verdades y uniendo su corrupción con la suposición de que es algo beneficioso; siendo así más dañino su delito que quien comete pecados sabiendo que están mal, pues éstos, de quererlo, estarán más cerca de corregirse y realizar el bien; mientras que quienes carecen de conocimiento para determinar el valor de sus obras estarán perdidos y confundidos a cada paso.

Y aunque digan ser benefactores y mejorar, Allah –exaltado sea– ha contradicho tal suposición, pues no hay una corrupción (fasād) mayor que la de descreer en los signos de Allah –exaltado sea–, rechazar el camino de Allah –exaltado sea– y tratar de engañar a Allah –exaltado sea– y a sus creyentes siendo enemigos de Allah –exaltado sea– y su Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él– y además de ello creer que es algo benéfico. Así es que ¿existe una corrupción mayor?

 

La mejora en la tierra se alcanza mediante la construcción, a partir del seguimiento (aṭ-ṭā‘ah) de las órdenes de Allah –exaltado sea– y de la fe sincera. De hecho, tal es el motivo de la creación: la adoración de Allah –exaltado sea– y el seguimiento de sus órdenes; por ello quien las contradice no cumple tal función.

Su corrupción consiste en la incredulidad que llevan consigo y en impedir a los hombres la fe mediante su incredulidad; según Abū al-‘Alīah: “su corrupción consistía en la desobediencia de [las ordenes de] Allah –exaltado sea–”.

¿Acaso no son ellos los corruptores? Pero no se dan cuenta. (2.12)

Interpretación:

En verdad debido a lo que hacen y alegan no son más que corruptores (mufsidūn), pero debido a su ignorancia e insistencia no lo perciben (la iaš‘urūn).

Mientras que niegan los signos de Allah –exaltado sea–, se rebelan contra su camino y tratan de engañarle, además de alegar que lo que hacen es una corrección, por lo cual se encuentran en la máxima corrupción.

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