Sus corazones están enfermos [de duda e hipocresía] y Allah agravará aún más su enfermedad. Sufrirán un castigo doloroso por haber mentido. (2.10)
Interpretación:
En sus corazones (fi qulūbihim) hay duda, corrupción e hipocresía por los pecados que dirigen al castigo, así es que Allah –exaltado sea– aumentó su enfermedad (marāḍ), es decir su duda, y tendrán un castigo doloroso (‘adhāb ālīm) debido a que mienten (bimāa kānū iakdhibūn) y son hipócritas.
La enfermedad que sufren los hipócritas es la incertidumbre (aš-šak), las dudas (aš-šubuhāt) y la hipocresía (an-nifāq) misma, pues el corazón se expone a varios tipos de enfermedades que le quitan la salud (aṣ-ṣiḥah) y la moderación (al-a‘tidāl): la enfermedad de las dudas internas junto a la innovación (al-bid‘ah), la fornicación (az-zinā), el amor por las obscenidades y los pecados; dice Allah –exaltado sea– sobre tal enfermedad cuando menciona el comportamiento de las madres de los creyentes:
¡Oh, mujeres del Profeta! No sois como las demás mujeres; si teméis a Allah, no habléis con voz dulce, de modo que quienes tengan sus corazones enfermos sientan alguna atracción, hablad pues recatadamente. (al-Ahzab 32)
Y sobre los hipócritas, Allah –exaltado sea– dice aumentará su enfermedad, lo cual es una muestra de la sabiduría divina pues contempla la posibilidad del pecado al pecador, [es decir le da la libertad de hacerlo y así lo hace único responsable de sus acciones u omisiones], y será probado debido a sus pecados pasados y será afligido por los pecados que cometerá, lo cual le llevará a su propio castigo como dice Allah –exaltado sea–:
Y sellamos sus corazones y sus ojos como la primera vez, cuando no creyeron, y les dejamos desorientados en su extravío. (al-An’am 110)
En cambio, a aquellos cuyos corazones están enfermos [de hipocresía], ésta les aumenta sus dudas, y morirán en la incredulidad. Así mismo se aumenta las bondades, luego de realizar el bien:
Allah acrecentará la fe de quienes siguieron la guía. Las obras que a Allah Le complacen son las que perduran y las que tienen una gran recompensa. (Mariam 76)
Tal es la sabiduría y justicia divinas, permite a cada uno recibir su castigo o su recompensa, según sus propias obras y creencias.
Y cuando una sura es revelada, hay entre ellos [los hipócritas] quienes dicen: ¿A quién puede [esta sura] incrementarle su fe? Sabed que a los verdaderos creyentes les aumenta la fe, y se alegran con ello. (At-Taubah 124-125)
En cambio, a aquellos cuyos corazones están enfermos [de hipocresía], ésta les aumenta sus dudas, y morirán en la incredulidad.
El engaño que pretenden los hipócritas también se ha mencionado en la sura llamada Las mujeres:
Los hipócritas pretenden engañar a Allah, pero es Él Quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen desganados, sólo la hacen para ser vistos por los demás y no recuerdan a Allah sino poco. (Las mujeres 142)
Deja una respuesta