Allah no te juzgará por lo que dicen de ti, sino por lo que tú digas.
No por lo que hagan contigo sino por lo que haces de ti.
No por los elogios o críticas, sino por tus obras e intenciones.
No temas a los demás, teme a Allah, el único que te salvará.
¿Acaso crees no serás juzgado, que tus pecados el día de tu muerte serán borrados?
¿Que tus huesos no serán juntados?
Preguntará el hombre: ¡dónde puedo escapar!
Pero todos verán átomo por átomo lo que han hecho, lo que han deshecho.
Unos preguntarán, porqué la luna se parte, porque el sol huye y se expande;
pero no ven que su alma se hunde como agua en la arena.
La libertad te hunde en el abismo de tu ego, mientras la luna ilumina tu fuego.
¿Dónde escapar? Si es que puedes volar, ese día a tu Señor no podrás engañar.
Informados serán, testigos vendrán, excusas lloverán, ninguna lengua se salvará.
Ese día, unas caras brillarán, mirarán a Su señor,
Otras caras llorarán esperando la gran calamidad.
Aun así, amas esta vida y te aferras tanto que la llevas perdida.
Ni has creído ni has pedido, pero has mentido y con tus engaños has huido.
¿Crees que ese día no habrá tiempo para ti?
¿Acaso no es capaz de resucitar los vivos más muertos?
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