La creencia es innata en los seres humanos pero no puede imponerse, ni siquiera los profetas pueden hacerlo:
(99) Y [así es:] si tu Sustentador hubiera querido, ciertamente todos los habitantes de la tierra, absolutamente todos, habrían creído: ¿piensas, acaso, que podrías tú obligar a la gente a creer, confianza
(100) cuando ningún ser humano puede llegar a creer sino es con la venia de Allah -exaltado sea-, y que es Él quien impone la inmunda lacra [de la incredulidad] a aquellos que se niegan a usar la razón? (at-tauba, 99-100)
Varias veces se menciona que “si Él hubiera querido, os habría guiado rectamente a todos” (6:149), por lo que se ha dado al hombre la libertad de elegir entre el bien y el mal, y escoger la condición de ser moral.
Son creyentes sólo aquellos cuyos corazones tiemblan cuando se menciona a Allah -exaltado sea- y cuya fe se fortalece cuando se les transmiten Sus mensajes, y que confían en su Sustentador (3) los que son constantes en la oración y de lo que les proveemos como sustento gastan en los demás: (4) ¡esos, precisamente, son los verdaderos creyentes! Tendrán una posición eminente junto a su Sustentador, perdón y una excelente provisión. (8.2-4)
La preferencia de los demás sobre uno mismo, es el más alto grado de la fe, lo cual busca establecer una sociedad basada en la cooperación, el provecho y el mutuo beneficio; de hecho, el Islam como forma de vida busca crear una sociedad en donde no hay barreras, diferencias o privilegios por razas, condiciones económicas, clases sociales o jerarquías, tal como puede notarse en la vivencia social de una mezquita.
Una cosa es confiar en Allah -exaltado sea- y otra tener fe o confiar en una institución, en una religión o en una interpretación de un Libro Sagrado particular.
Para el Islam la fe no es algo dogmático, ilógico o irracional, es la ‘capacidad’ del corazón y su ‘actividad’, la fe no es la aceptación ciega, sesgada o unilateral de un dogma, una doctrina o un pensamiento, sino es el sabor de lo Infinito, lo sagrado, lo divino.
Assalam aleikum
Dios nos ha dejado un libre albedrío para elegir como queremos vivir, sin embargo al final de todas esas decisiones somos personas vacías e insensatos.
Solo la misericordia de Dios puede guiarnos por el camino recto y perdonarnos.
Alhamdu lillah.
Assalam aleikum.
Ualaikum asalam