Combate al incrédulo con tu ejemplo; pero primero combate el fuego de tu ego.
Aprende de quien envidias y enseña a quien te envidia.
Apégate a quien te corrige y aléjate de quien te halaga.
Se paciente con tu amigo y corrige a tu enemigo,
Pues el mayor enemigo es el amigo incorregible y tu mayor enemigo podría convertirse en tu mejor amigo;
Pero si el uno o el otro se obstinan en desvíos y pasiones sin límites aléjate.
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