بِسْمِ اللهِ الرَّحْمنِ الرَّحِيمِ
أَلْهَاكُمُ التَّكَاثُرُ {1}
حَتَّى زُرْتُمُ الْمَقَابِرَ {2}
كَلَّا سَوْفَ تَعْلَمُونَ {3}
ثُمَّ كَلَّا سَوْفَ تَعْلَمُونَ {4}
كَلَّا لَوْ تَعْلَمُونَ عِلْمَ الْيَقِينِ {5}
لَتَرَوُنَّ الْجَحِيمَ {6}
ثُمَّ لَتَرَوُنَّهَا عَيْنَ الْيَقِينِ {7}
ثُمَّ لَتُسْأَلُنَّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النَّعِيمِ {8}
El afán de lucro
¡En el nombre de Allah -exaltado sea-, el Compasivo, el Misericordioso!
102.1 El afán de lucro os distrae
102.2 hasta la hora de la muerte.
102.3 ¡No! ¡Ya veréis…!
102.4 ¡No y no! ¡Ya veréis…!
102.5 ¡No! Si supierais a ciencia cierta…
102.6 ¡Veréis, de seguro, el fuego de la gehena!
102.7 ¡Sí, lo veréis con ojos de certeza!
102.8 Luego, ese día, se os preguntará, ciertamente, por la delicia.
Este sura ilustra la insaciable codicia del hombre en general, y las tendencias que han llegado a dominar todas las sociedades humanas como en nuestra era; censura a los que sólo buscan los placeres en su afán de atesorar más, dejando de cumplir con lo debido. Les advierte que ya conocerán las consecuencias de sus negligencias.; atemoriza a la gente con la visión del fuego infernal, y advierte que serán interrogados sobre sus goces de esta vida.
أَلْهَاكُمُ التَّكَاثُرُ {1}
102.1 El afán de lucro os distrae
EL AFÁN de tener más y más os domina. La rivalidad por la abundancia os mantiene ocupados, hasta que visitáis los cementerios. Vuestra despreocupación de los deberes y las obligaciones con Allah y con el prójimo os conduce a competir vanamente en número de hijos y partidarios, a acumular dinero, honores hasta que os llegue la muerte. Tafsir Montajab
takázur significa desear codiciosamente el incremento, los beneficios tangibles o intangibles, reales o ilusorios, significa en esta sura el afán obsesivo del hombre por adquirir más comodidad, más bienes materiales, mayor poder sobre los demás o sobre la naturaleza, y un progreso tecnológico incesante.
Esta dedicación frenética a tales empeños, con exclusión de todo lo demás, aparta al hombre de toda comprensión espiritual y de llegar a admitir restricciones basadas en valores puramente morales. Se aleja del din.
حَتَّى زُرْتُمُ الْمَقَابِرَ {2}
102.2 hasta que entráis en vuestras tumbas
Dijeron Ibn Abbás, Muqatil y Al-Kalbí: “Fue revelada por dos clanes de Quraish: Banu Abdemanaf y Banu Saham, que se enemistaron rivalizando por el señorío y los nobles en el Islam. Y decía cada uno de los clanes: nosotros somos más señores, más poderosos, más numerosos…
Se trata de una visita obligada y forzosa cuando a cada uno le llega la muerte y todos absolutamente forman parte de la gente de las tumbas. Mientras que en dunia no cesaban de rivalizar y porfiar para ver quién era mejor, o tenía más. ¿De qué les sirvió, pues, tanta rivalidad si al final todos se iban a ver en el mismo sitio y en la misma situación?
En Sahíh Muslim se transmitió de Mutarrif, y éste de su padre, que dijo: “Acudí al Profeta y estaba recitando At-Takazur: “La rivalidad por la abundancia os mantiene ocupados”.
Y dijo: “Dirá el hijo de Adán: ¡Mi dinero, mi dinero! ¿Y acaso es para ti, hijo de Ádam, de tu dinero, aquello que comiste y, por lo tanto, lo aniquilaste; o lo que has vestido y has usado : o lo que diste de sádaqa y ya se fue? Mientras que todo lo demás, se marchó y lo heredará la gente”.
Relató Al-Bujarí, de Ibn Shihab: “Me informó Anas ibn Málik que el Mensajero de Alláh dijo: “Aunque el hijo de Adán tuviera en su poder un valle repleto de oro, le gustaría tener dos, y su boca no la saciaría nada más que la tierra. Y Alláh, el Altísimo, aceptaría la tawba del que la hiciera”.
كَلَّا سَوْفَ تَعْلَمُونَ {3}
ثُمَّ كَلَّا سَوْفَ تَعْلَمُونَ {4}
102.3 ¡No! ¡Ya veréis…! – en su momento habréis de saber!
102.4 ¡No y no! ¡Ya veréis…!
Dijo Ibn Abbás: “¡Pero no! Ya sabréis, el castigo que caerá sobre vosotros en la tumba. Y la segunda advertencia se refiere al castigo del Ájira”.
كَلَّا لَوْ تَعْلَمُونَ عِلْمَ الْيَقِينِ {5}
102.5 ¡No! Si supierais a ciencia cierta…
Si tan sólo pudierais entenderlo con la comprensión nacida de la certeza,
El afán obsesivo y desenfrenado por el “crecimiento económico” ha de provocar frustración, infelicidad y confusión. Aquí se repite el término “kal-la” (¡Pero no!), como una llamada de atención y una recriminación.
لَتَرَوُنَّ الْجَحِيمَ {6}
ثُمَّ لَتَرَوُنَّهَا عَيْنَ الْيَقِينِ {7}
102.6 ¡Veréis, de seguro, el fuego de la gehena!
102.7 ¡Sí, lo veréis con ojos de certeza!
Es decir, será una visión permanente y continuada.
ثُمَّ لَتُسْأَلُنَّ يَوْمَئِذٍ عَنِ النَّعِيمِ {8}
102.8 Luego, ese día, se os preguntará, ciertamente, por la delicia – el don de la vida!
¡Y os asevero que seréis juzgados por todo tipo de goces en los que os hayáis extralimitado, y de los que hayáis disfrutado. Tafisr Montajab
Hay varias opiniones sobre el significado exacto de la dicha (naím) sobre la cuál será preguntado el hombre: Dijo Ibn Masúd: “La seguridad y la salud”. Saíd ibn Yubair: “La salud y el ocio”. En Al-Bujarí: “Hay dos dichas descuidadas por mucha gente: La salud y el ocio”. Ibn Abbás: “La captación a través de los sentidos de la vista y el oído.
Assalamu Alaykum Hermanos….
Me da mucho gusto volver a saber de ustedes y que me compartan de sus valiosas enseñanzas.
Estare muy atenta a su pagina …..
Ualaikum Asalam
Semana a semana compartiremos más publicaciones, esperamos les beneficien, gracias por su mensaje.