Algunos de ustedes escucharon al nacer la shahada, otros la pronunciaron luego, y todos somos iguales ante Allah -exaltado sea-nos diferencian nuestras obras, pero no nos hacen ser mejores o peores que otros frente a Allah -exaltado sea-.
Cuando un ser humano pronuncia en presencia de dos o más musulmanes la frase “atestiguo que no hay más divinidad que Allah -exaltado sea- y que Muḥammad (saws) es su enviado-Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–” entra en la comunidad musulmana (ummah) y se revierte al Islam.
Se revierte al Islam pues no se piensa una conversión a la religión sino un retorno al Islam; ya que todos los hombres y la naturaleza misma son musulmanes desde antes de su creación o nacimiento, así es que la reversión es un volver a la religión de la cual se proviene.
Esta manifestación pública o privada de la shahada es la síntesis total y perfecta de todas las creencias islámicas que el musulmán irá aprendiendo y acogiendo durante su vida personal, familiar y social.
El “atestiguo” muestra una relación personal, cercana y de interpretación entre el musulmán y Allah -exaltado sea-.
Cuando el “yo” se convierte en “nosotros”, cuando el musulmán ingresa en la comunidad del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él– vienen:
Modelos, esquemas dados por la tradición, las costumbres o los pueblos, las sociedades, estados o gobiernos religiosos, las razas, las lenguas o las costumbres, no están por encima de la comunidad, todos los musulmanes pertenecemos a la comunidad del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–.
El conocimiento que posee un musulmán no lo hace mejor que otro musulmán, sólo la práctica nos diferencia y nunca frente a Allah -exaltado sea-. El conocimiento que posee cualquier musulmán debe transmitirse, debe ser profundo y fundamentado en la sunna del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–.
Los musulmanes nuevos, los viejos, sean extranjeros, son musulmanes y pertenecen a la misma comunidad con los mismos deberes y con los mismos derechos, están en total igualdad ante la misericordia y beneficencia de Allah -exaltado sea-.
Pero todas son caras de la moneda de un diálogo posible y necesario en nuestro contexto.

Asalamu aleikum; entiendo que nacemos todos musulmanes en cambio se me ha prohibido varias veces entrar en una Mezquita, que a mi entender es la casa de todos, sino fuese vestido apropiadamente lo entendería pero en cambio he intentado entrar de forma correcta, respetuosa a mi entender. La última vez que lo intentél fue en Tunez, acompañado de un tunecino musulman, se me negó la entrada por no ser tunecino. .. (entonces ya no entendí nada) mi amigo musulman tampoco lo entendió. ..en fin quería dar a conocer mi testimonio. Gracias.