El musulmán y la musulmana deben buscar:
La felicidad en esta vida y para la verdadera vida que nos espera.
El vivir bien es atestiguar que no hay más divinidad que Allah -exaltado sea- y que Muhammad es su Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–, Pero ¿cómo hacer esto en la vida cotidiana?
No adorando imágenes o estatuas construidas por los hombres, sin adorar el dinero y los placeres terrenales como si fueran lo único que debemos buscar, todo es necesario pero tiene su medida, su momento preciso y su espacio adecuado.
¿Cómo hacer práctico y visible nuestra shahada y cómo propagar la religión del Islam?.
Recordando a Allah -exaltado sea- durante el trabajo, en nuestra casa, con nuestra pareja, con nuestros amigos, al comer, al vestirnos, al acostarnos a dormir, al levantarnos, al comenzar a estudiar sobre el Islam, al comenzar nuestros exámenes, al iniciar y al finalizar nuestros negocios, al volver a casa, al llegar a la mezquita. Es decir,en cada momento que necesitemos de la guía de Allah -exaltado sea- y para cualquier momento que debamos agradecerle.
Debemos recordar a Allah -exaltado sea-, agradecerle y pedirle constantemente con nuestro corazón, nuestras palabras y nuestras obras.
Allah -exaltado sea- concede todo lo que el hombre pide con sinceridad y que actúa con todas sus fuerzas y posibilidades para conseguirlo.
No hay más fuerza ni poder sino en Allah -exaltado sea-, Allah -exaltado sea- es quien nos da las fuerzas cuando ya no las tenemos, Allah -exaltado sea- nos saca de todo tipo de problemas cuando se lo pedimos y Allah -exaltado sea- nos da todo lo que necesitamos para buscarlo.
Atestiguar que no existe más fuerza protectora, misericordiosa y amorosa que la fuerza de Allah -exaltado sea-.

Aveces por las rutinas de la vida colocamos primero otras cosas que allah