Los musulmanes deben conocer lo que creen, investigar las razones de lo que hacen, practicar con argumentos y con confianza en Allah -exaltado sea-, conocer para ser la puerta de entrada al Islam, la puerta que muestra el ejemplo a seguir, pero el marco de esa puerta es la tradición islámica, y la llave le posee cada ser humano, pero abrir la puerta le pertenece sólo a Allah -exaltado sea-.
No es posible acomodar el Islam a la cultura, a las circunstancias actuales y personales, el Islam es flexible pero no se rompe, el Islam cambia pero su esencia permanece intacta.
La identidad del Islam no se define a partir de las diferencias con “Occidente”, su identidad no necesita comparación con culturas, regiones u otras formas de adoración y sumisión a Allah -exaltado sea-, el Islam se define por sí mismo y debe presentarse en relación, pero no como algo contrario o acorde a valores occidentales, regionales o culturales; pues el Islam sobrepasa, abarca diferentes culturas, lenguas, territorios y formas de vivir.

«La identidad del Islam no se define a partir de las diferencias con “Occidente”, su identidad no necesita comparación con culturas, regiones u otras formas de adoración y sumisión a Allah -exaltado sea-«.
No hay otras formas de adoración o sumisión a Allah. La sumisión y adoración es sólamente de la forma que Allah lo pide, y esa forma es el Islam. Cualquier otra forma deja de ser adoración y sumisión, ya que implica rebeldía y desobediencia.